viernes, 26 de octubre de 2018

Juan Grabois: "Cristina es para nuestro pueblo pobre un signo de esperanza"

Por Santiago Asorey
Fuente: Agencia Paco Urondo

El dirigente de la CTEP dialogó con AGENCIA PACO URONDO sobre el lanzamiento del Frente Patria Grande. Además, tocó diversos temas de la actualidad social y política: la discusión por el presupuesto, el rol de los movimientos sociales, la relación con CFK y mucho más.



Con el telón de fondo de la protesta de las organizaciones sociales contra el presupuesto 2019 que se votó en el Congreso, AGENCIA PACO URONDO dialogó con el dirigente de la CTEP y del MTE, Juan Grabois. Discusión presupuestaria, rol de CFK, el armado político del flamante Frente Patria Grande, la crítica situación social y la necesidad de construcción de un gran frente opositor de cara a las elecciones del año que viene.  
APU: Están lanzando en Mar del Plata, este 27 de octubre, un nuevo espacio político. ¿Qué características tiene el Frente Patria Grande?
Juan Grabois: El primer punto que quiero aclarar es el siguiente: yo tengo una referencialidad como dirigente de los trabajadores de la economía popular. La verdad es lo que más me gusta. Es lo que mas o menos sé hacer (se ríe). Es lo que me hace feliz. Además, ideológicamente, tengo una convicción profunda de que el destino de nuestro pueblo depende fundamentalmente de su capacidad para organizarse desde las bases. Ni el peor Gobierno puede avanzar del todo si el pueblo está organizado. Y un buen Gobierno tampoco puede implementar políticas profundas de transformación sin movilización popular. Y si un gobierno vacila, es importante que el pueblo esté organizado para recordarle el camino. Lo estratégico es la organización comunitaria de bases, en particular el sector de los excluidos.
APU: ¿Cómo se lleva esta lectura que plantea con la discusión electoral?
JG: El Frente Patria Grande es un espacio político que vamos a armar con unos 3.000 militantes jóvenes, casi todos sub 40, de todas las provincias. No es un espacio que represente ni sintetice la totalidad de los movimientos populares. Tengo la convicción de que los movimientos sociales, la CTEP en particular, tiene que tener independencia del proceso político superestructural. Pero como dice el presidente, "pasaron cosas". Y una de las cosas que pasaron fue que a mí en lo personal me impactó mucho la situación del golpe de Estado en Brasil.
APU: Surge un paralelismo entre la situación de la Argentina y Brasil…
JG: Vi que en la Argentina estaba sucediendo exactamente lo mismo. Pensé que era muy importante salir en la defensa del Estado del Derecho. Para decirlo con nombre y apellido, tiene que ver con la defensa de la principal dirigente de la oposición, que es Cristina Fernández de Kirchner. Lo que nosotros vemos con perspectiva para el 2019 es un frente patriótico que bajo ninguno criterio puede excluir a quien tiene la mayor cantidad de votos. No solamente no la puede excluir sino que el mecanismo para dirimir quién es el candidato, si vamos a los votos, seguro va a ganar ella. Si ella se quiere presentar para presidenta la vamos apoyar. Pero es una posición que no tiene síntesis en los movimientos populares, porque en los movimientos hay mucha diversidad y yo soy muy respetuoso de la orgánica sindical. No creo que haya que llevar a esas organizaciones a ese terreno porque son la retaguardia estratégica del pueblo.
APU ¿Cómo se compone la militancia del Frente Patria Grande?
JG: Muchos militantes que nos hemos forjado en las organizaciones sociales, pero también otros y otras que viene del movimiento estudiantil, universitario, del movimiento de mujeres, sindicatos del sector público y sector privado, activistas ambientales y de derechos humanos, que nunca fueron kirchneristas. Si hay es alguna excepción. Pero todos coincidimos en la reivindicación crítica del ciclo popular latinoamericano y del argentino. Por lo que significó en términos de recuperación de derechos, redistribución de la riqueza y de perspectiva geopolítica latinoamericana. Este frente es un lugar para todos los que queremos enunciar este posicionamiento de reivindicación crítica y en contra la guerra judicial que se desató contra Cristina Fernández de Kirchner.
APU: ¿Cómo ve aquella posición de sectores del peronismo que no aceptan la unidad o ponen como condicionamiento la participación de CFK (Urtubey, Massa, Pichetto)?
JG: No me gusta la grandilocuencia de atacar a alguien que tiene una posición táctica distinta. Sí me molestan los argumentos de moralina, que son totalmente hipócritas. Que se usan para enmascarar planteos más de fondo. Algo que es determinante es cómo se paran los distintos candidatos frente al programa colonial pautado por el FMI y el Gobierno. Y sin son consecuente con lo que dicen. 
APU: ¿Cómo vieron la marcha del sábado 20 de octubre en Luján, y la lectura que hicieron muchos medios de que Francisco estaba digitando una defensa de los Moyano?
JG: Son asociaciones cada vez menos creíbles. Como si el Papa Francisco, que está resolviendo las relaciones entre la Santa Sede y China después de 80 años o al que lo invitan para mediar las relaciones entra Corea del Norte y Corea del Sur, temas de una gravedad y trascendencia universal, se va a estar fijando en las causas judiciales de un dirigente sindical y en la interna del peronismo. Cada vez se lo cree menos gente. El pueblo argentino es muy amplio y eso incluye a los curas, las monjas, los obispos. Son parte de la identidad de nuestra patria desde la guerra de la independencia hasta hoy. Los buenos, los malos, todos tiene que poder hablar sin autocensura. El obispo Agustín Radrizzani, y un montón de obispos en la Argentina, quieren y pueden denunciar la situación de injusticia estructural que sufren los humildes. En particular, la Pastoral Social tiene como objeto acompañar a los sindicatos, a los movimientos sociales, en su lucha por la dignidad. Hay una lectura interesada, de mala leche, de los medios de comunicación que tiene que ver con dañar la imagen de cualquiera que se oponga al plan económico del Gobierno y sus aliados. 
APU: Pareciera que a medida que se agrava la situación social o pasan situaciones negativas para el Gobierno, aparecen nuevas causas contra dirigentes políticos y crece la guerra jurídica.
JG: Hay una sincronía muy afinada entre la política y la Justicia o hay una epidemia de casualidades. Siempre les cae justo cuando les conviene las indagatorias. Cuando sube el dólar, cuando hay una movilización. Es una cosa muy extraña. Es importante decirlo: plantear la existencia de una instrumentación de la Justicia en función de objetivos teledirigidos no implica desconocer que en nuestro campo popular existe un cáncer que es la corrupción. Corrupción que existe por supuesto en las grandes empresas, en los medios de comunicación, pero también existe en el sindicalismo, en los movimientos sociales y en la política partidaria. Y existió durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y nosotros la tenemos que combatir. Tenemos que ser claros desde el Frente Patria Grande que nosotros queremos que Cristina vuelva, pero no con ellos, los corruptos, los hipócritas y los sectarios que se creen dueños de la verdad. Cristina es para nuestro pueblo pobre sobre todo un signo de esperanza. No se si ella va ser candidata, pero no puedo dejar de reconocer eso. Cualquiera que camine un barrio y hable con la gente de a pie, sabe que hay esperanza en Cristina.
Nadie ve la luz al final del túnel y yo escucho por ahí "vuelve Cristina". Yo escucho mucho eso en los barrios y se armoniza con lo que siento y lo que piensan muchos de nuestros militantes. Nosotros queremos acompañar ese proceso, construyendo unidad. Para lo cual hay que enfrentar la corrupción, la hipocresía y el sectarismo con la única autoridad que tenemos nosotros que es que no tenemos el culo sucio.
Sin embargo es importante aclarar que nosotros pertenecemos a una generación que no concibe a la política como una guerra. La guerra es la guerra y trasladar una supuesta épica romántica de la guerra a la política burguesa es un error táctico. Un error filosófico y de naturaleza espiritual. Empezás a ver enemigos por todos lados. Y te desconcentrás del objetivo de fondo que es transformar la vida de las personas. Eso le ha pasado a gran parte de la militancia. Y esperamos que no nos pase a nosotros. 
APU: ¿Cuál es la escala de crisis social que se está viviendo con el macrismo?
JG: El problema de las escalas es que siempre podés estar peor. Yo te puedo decir "estamos en terapia intensiva" y dentro de un mes vamos a estar en coma fase cuatro. Estamos muy mal. El diagnóstico es paupérrimo. Y el daño que se hace en el tejido social dura muchos años y es muy difícil de cicatrizar. En la vida de los pibes que pasaron años sin tomar la leche o sin poder ir a la escuela es muy difícil de cicatrizar.  
Esto tiene que ver con esta idea de la reivindicación critica. Una de las críticas más profundas a la etapa anterior es que hubo una idealización del consumo popular. Me refiero al consumismo. Como esta idea de que tomar mucha Coca Cola es un indicativo de que la economía anda bárbaro. Y aparece uno que es un hijo de un empresario y te dice "yo te voy dar una Coca Cola mejor. Vos tenés el Iphone 6 y yo te voy dar el Iphone 7". Obviamente, después te caga y te miente. No te da el Iphone 7, ni la Coca Cola, ni la Manaos.  
APU: Se ve también un impacto significativo de la crisis sobre las clases medias...
JG: La clase media ha perdido capacidad de consumo y se siente como producto de los tarifazos, de la reducción de los salarios reales. El cuadro de situación social es terrible. Hay muchas diferencias con el 2001, una diferencia es que existe una red de seguridad social producto de las políticas del Gobierno de Cristina, que son inclusión jubilatoria, la Asignación Universal por Hijo. Son dos de las políticas que más valoramos. Porque es muy fácil idearlas pero después hay que tener el coraje de tomarlas.
APU: ¿Qué es lo que se juega el pueblo argentino en la votación por el presupuesto 2019?
JG: Esto es un presupuesto colonial. Es un presupuesto diseñado en las oficinas del Fondo Monetario Internacional que básicamente lo que hace es reducir la inversión social. Deteriorar la ya deteriorada plataforma de derechos democráticos y sociales. El acceso a la salud, a la educación pública, ni que hablar de los programas de empleo. Un ataque directo contra los derechos de los trabajadores, pero también de los sectores medios. Lo que se establece claramente es un crecimiento de los servicios de deuda y un deterioro de todos los demás rubros. Nosotros planteamos a los gobernadores, a los diputados, a los senadores, que el presupuesto hay que rechazarlo. No es ninguna tragedia. En la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner gobernó en el 2011 sin presupuesto y no se acabó el mundo. Es un mensaje político importante al Gobierno y a los patrones del Gobierno que son los banqueros representados por el Fondo.
Un gobierno tan obsesionado por tildar de corruptos a sus opositores tiene una alianza con una señora que se llame Christine (Lagarde) y que tiene severas acusaciones de corrupción en su país. Fue ministra durante el Gobierno derechista de Sarkozy. La gente no sale de un repollo.
APU: ¿Qué elementos dentro del presupuesto son los que más hay tener en cuenta?
JG: Nosotros hemos elaborado algunos puntos que son especialmente graves para el sector de la economía popular solicitándoles a los diputados y senadores que si no logran frenar el presupuesto, peleen para que no recorte a este sector. Por ejemplo: el presupuesto de tratamiento en personas en situación de adicción graves. Del cual depende la vida y la muerte de un montón de pibes. Que no se recorte de ahí. Se acaba de sancionar la ley de integración urbana en los barrios populares de la cual estamos muy orgullosos porque nosotros elaboramos en gran medida el proyecto. Definimos una estrategia parlamentaria, logramos el acuerdo con el oficialismo y toda la oposición. Salió por unanimidad en ambas Cámaras. Pero, obviamente, la ley no se puede aplicar si no hay presupuesto. Hay una parte que es normativo, pero hay otra que es de obras. Agua, luz, cloacas, servicios elementales. Que además generan trabajo y podría ser una medida contraciclica para mitigar la catástrofe social a la que nos llevó la política económica de este mal Gobierno.

Máximo Kirchner: "La policía salió a cazar a la gente"

Por Juan Manuel Ciucci
Fuente: Agencia Paco Urondo

En el marco de la feroz represión a la manifestación popular contra el presupuesto 2019, el diputado nacional y dirigente de La Cámpora, Máximo Kirchner, dialogó con AGENCIA PACO URONDO. 

Tras la brutal represión policial en la manifestación multitudinaria contra el presupuesto 2019, el diputado nacional y dirigente de La Cámpora, Máximo Kirchner, dialogó con AGENCIA PACO URONDO sobre los hechos de violencia represiva contra los manifestantes en el Congreso. "Lo que está pasando con el presupuesto es lo que iba pasar desde que supimos que este Gobierno había ganado las elecciones. Que iba a terminar con un presupuesto de ajuste con represión en la calle. Este es el último presupuesto que presenta Mauricio Macri como presidente de los argentinos por este período. Lo que uno ve es que la situación es mucho peor de lo que recibió”, señaló el dirigente del campo popular.
Además, añadió: "Lo objetivo fue que la policía hoy salió a cazar a la gente. La represión se inicia siempre en la plaza pero lo peor viene en las calles laterales donde están los cámaras. Esto es lo pudimos ver con los compañeros de ATE que estaban desconcentrando o los movimientos sociales retrocediendo.  Y les caían las balas encima”.
Desde otra perspectiva, reflexionó sobre el programa de ajuste impulsado por el Gobierno a través del presupuesto 2019 y señaló: "Nosotros dijimos siempre que iba a ver haber más ajuste. Lo volvimos a repetir en la campaña del 2017. No le mentimos a la gente, este es el resultado".  
Finalmente, concluyó: “La realidad es una sola, la gente tiene miedo a perder el trabajo, muchos ya lo perdieron y les alcanza el sueldo para menos”. 
 

Feroz represión y detenidos en la manifestación popular contra el presupuesto 2019

Por Santiago Asorey
Fuente: Agencia Paco Urondo

Efectivos policiales arremetieron violentamente contra las columnas de organizaciones sindicales y sociales que se expresaron contra el ajuste impulsado por el Gobierno. Fue detenido el referente de la Garganta Poderosa Ignacio Levy junto a otros manifestantes.



La multitudinaria manifestación popular de las organizaciones sindicales y los movimientos sociales en contra del presupuesto 2019 que el oficialismo busca aprobar en Diputados, terminó en una brutal represión. Efectivos de la Policía Federal avanzaron con camiones hidrantes, balas de goma y detuvieron a manifestantes de forma arbitraria. Según detalló la periodista Cynthia García en redes social hasta el momento son “28 detenidxs: entre ellxs, 4 militantes de @gargantapodero y un camarógrafo de Télam”. Entre los detenidos se encuentra el referente de la organización La Poderosa, Ignacio "Nacho" Levy. También fueron detenidos trabajadores de Astilleros Río Santiago. Además, por el accionar policial resultó herido con gases el diputado nacional opositor y secretario general de la Cámpora, Andres "El Cuervo" Larroque.

La información de la detención de Levy fue confirmada por la Garganta Poderosa que emitió un texto denunciando: “Nacho Levy fue detenido junto a tres de nuestros compañeros en la esquina de Carlos Calvo y la 9 de Julio, a más de 15 cuadras del Congreso, durante la represión llevada a cabo durante el debate del presupuesto nacional 2019. Tambien fueron arrestados: Gonzalo Matías Zamudio, Francisco Pandolfi y Lucas Manuel Zunino a quienes les dijeron: ´Si te movés una vez más no la contás´.” Además, La Garganta Poderosa denunció: "La Policía de la Ciudad le planta una barreta a uno de los compañeros de La Poderosa detenidos, y las cámaras reproducen la mentira."

Desde SIPREBA emitieron una declaración y repudiaron “la represión a la protesta social" y exigieron "la ibertad de los compañeros trabajadores de prensa detenidos: Fabricio Bacca, de Agencia Télam, Francisco Pandolfi y Nacho Levy, de La Poderosa #NoAlPrespuesto”.

En esta misma línea se expresó el dirigente sindical de CTERA, Roberto Baradel, quien denunció: “Acaban de detener a Nacho Levy de la @gargantapodero y a Gustavo Muñoz, sec. Adjunto CTA Moreno. Basta de represión, de cacería y de persecución política. ¡Liberenlos ya!”.

Por su parte, en diálogo con AGENCIA PACO URONDO, el secretario generael de ATE CAPITAL, Daniel Catalano, sostuvo: "Tenemos que respaldar a todos y todas las diputadas que están dando una discusión para respaldar al pueblo argentino"


miércoles, 24 de octubre de 2018

SIN MORDAZA 24/10/18

Por Jorge Rachid

EL PRESUPUESTO COMO EL BISTURÍ, PUEDE MATAR O SALVAR VIDAS, SUS RESPONSABLES SON QUIENES DEBEN DAR CUENTAS ANTE LA HISTORIA           
 JR

1-  En todos los países del mundo, el presupuesto nacional define el modelo económico social, en el corto plazo, pero también en el marco estratégico. Si ese modelo es solidario con el Estado como ordenador o es el Mercado en ese rol.

2-  Pero siempre los países establecen esa herramienta estratégica, en un marco de soberanía política, sin ataduras ni condicionamientos externos que la limiten. Si eso sucede, la colonización neoliberal está en marcha.

3-  Ese rol extorsivo lo cumple el FMI y las presiones del Imperio Unipolar hegemónico, en esta parte del mundo, que es EEUU. En efecto si el presupuesto está auditado, controlado y realizado en función de los intereses de los organismos internacionales de crédito, el país pasa a ser Colonia. Así de sencillo.

4-  No es una visión apocalíptica de la realidad, sino una descripción exacta del momento en el cual, el embudo económico al cual fue llevando el enemigo al país, le hace posible al gobierno, de   extorsionar al pueblo argentino, con medidas de ajuste macro económico, que matan.

5-  Es que el presupuesto define aspectos esenciales de la vida de los pueblos. Decide quien vive y quien no, ante el recorte o por lo contrario,  la financiación de la salud. En el mismo sentido los aspectos laborales, previsionales y sociales, que dependen de la financiación del Estado, encuentran un límite, en la voracidad brutal del capitalismo salvaje.

6-  Es cuando por múltiples presiones,en las discusiones de los “representantes del pueblo”, en el Parlamento Nacional, desaparece el concepto del Modelo Social y Productivo Solidario y se invisibiliza al ser humano, se lo trata como objeto, antes que como eje de la Comunidad Organizada, desplazado por la lógica economicista.

7-  Es cuando el presupuesto se transforma en una herramienta mortal, que condiciona la vida del pueblo, ahogando expectativas y proyectos, abortando la movilidad social ascendente, condenando a la exclusión social a millones de argentinos, si responde al guion establecido por el FMI.

8-  Siempre apelarán a “que no hay otro camino”, o volverán a “la pesada herencia”, en uno de los gobiernos que ha desnudado como nunca en la historia, la prepotencia insolente, brutal, hipócrita y cipaya de la oligarquía, siempre propensa a ser colonizada por los gringos, antes que a abrazar los intereses del pueblo argentino.

9-  No dudó esa oligarquía en ser partícipe de las mayores latrocinios de la historia, en donde la muerte provocada por bombardeos, fusilamientos o desapariciones, siempre contaron con su colaboración. Hoy nuevamente muestran su claudicación condenando a los argentinos, con un presupuesto colonial, dependiente y con pérdida absoluta de soberanía política e independencia económica, enterrando la justicia social.

10- No podrá la conciencia nacional que anida en muchos legisladores, acompañar esta claudicación, que marcará a futuro a generaciones de argentinos. Quienes lo hagan serán responsables frente a la historia, más allá de justificaciones coyunturales, que sólo llevarán más vergüenza al seno de sus conciencias, quedando marcados a fuego como verdaderos entregadores de la Patria, junto a sus mandantes.

martes, 23 de octubre de 2018

Despojos

Por Guadalupe Podestá Cordero


Resultado de imagen para crisisDespojos es lo que hacen y lo que dejan. Han despojado la Patria y la siguen despojando.
Los que hoy detentan el gobierno deciden dejarnos sin nada, pero nada enserio. Las deudas tomadas dejarán en el hambre y la miseria al 80 o 90 por ciento de quienes habitan este suelo, y decimos esos porcentajes porque no contemplamos a quienes tienen resuelta su situación por mucho.

Lo que vemos es la tristeza leve, el enojo de muchos, la sensación de presión que corre en todos los ámbitos y de frente el abismo que, cada día, es más hondo.

Como haríamos para poder ponerle una pizca de esperanza a estos días, cómo hacer para no caer en la amargura cruel de estos tiempos, de estos seres (no me da para decirle humanos) chirriantes y generadores de dolores. Esos que nos endeudan y entierran, en lodo pesado de deuda, hasta los hombros.

No tenemos, de frente, más opción que la organización y la lucha. La batalla está cantada, es política y por tanto cultural. No podemos detenernos en la disquisición de hasta donde uno hasta donde lo otro, porque todo es así, se entrelaza lo uno compone a lo otro, debemos darla desde el pensamiento, debemos darla desde la acción.

Pero cuidado, no se trata de darla en células mínimas de tres amigues que se juntan y hacen algo, se trata de masivizar la necesidad de enfrentarse a este modelo social horrendo que nos propone este sistema neocolonial donde un presidente, que apenas articula, y sus amigues que sólo piensan en embolsarse la vida de todes.

Resultado de imagen para crisis argentinaNo es una lucha sectorizada, es general, lo abarca todo, no hay rincón que se salve de esta necesidad profunda, porque la miseria no ataca sectorizada, la miseria cunde, el hambre se extiende y el despojo no para.

Este texto está bien lejos de ser desesperanzado y más aún de mostrar resignación. Es un texto pleno de urgencias y necesidad de hacer, pero de un hacer conjunto. De ese hacer organizado de las bases.
Podemos entrar a discutir variables, pero no podemos negar lo que ocurre, eso que realmente pasa. No tendría sentido, nos roba tiempo, un tiempo que como pueblo no tenemos.

Nadie aquí se pondrá a hacer diagnosis, todes sabemos lo que ocurre o, mejor dicho, lo que hacen que ocurra. Todos vemos los despojos, los girones de soberanía política y cultural que van quedando tras la voracidad destrozona y descontrolada d quienes sirven al país como canapé a los buitres y caranchos.

Es entonces urgente seguir armando redes que nos ayuden a enfrentar esta terrible situación, estos tiempos que, a fuerza de robar toda esperanza, vienen como tsunamis a los que debemos enfrentar, solos no triunfaremos, porque somos más fáciles de arrasar, pero en bloque nadie nos podrá, será tal vez una nueva gesta histórica esta de liberarnos de las cadenas que nos ponen los que nos entregan y volver a construir una Patria Justa y por sobre todo Libre y Soberana.

Daniel Gollán: “El sistema de salud está en crisis”

Por Sergio Ferrari
Fuente: Agencia Paco Urondo

El exministro de Salud subrayó a AGENCIA PACO URONDO que el estado crítico del sistema “no es el resultado de errores de gestión sino de una clara voluntad política”. Un balance social pormenorizado del despojo, tras mil días de gobierno neoliberal. Entrevista exclusiva.
Casi tres años después de la primera vuelta electoral del 25 de octubre del 2015 en las elecciones presidenciales argentinas que darían el triunfo a Mauricio Macri, reconfirmado el resultado en el ballotage de noviembre, un balance retrospectivo aparece como imprescindible.
La mirada analítica sobre el proyecto social en estos mil días del gobierno del empresario Macri, “puede ilustrar la lógica global de lo que está viviendo Argentina”, enfatiza el último Ministro de Salud del gobierno kirchnerista. Antes, el doctor Daniel Gollán, se desempeñó como secretario de Salud Comunitaria -con rango de viceministro- y desde el 2010 había asumido otras altas funciones en el mismo sector.
“El sistema de salud está en crisis… Pero la misma no es el resultado de errores de gestión sino de una clara voluntad política del actual gobierno neoliberal por desmantelar el Estado y los programas sociales”, enfatiza Gollán, que cuenta en su haber con un activo pasado militante desde los años ‘70. Incluido un largo periodo de prisión por motivos políticos durante la última dictadura cívico-militar que lo obligó, luego, a su exilio europeo-latinoamericano.
APU: ¿Cuál es la situación actual tras 1000 días del gobierno de Mauricio Macri?
DG: El salario mínimo y vital en la Argentina en 2015 era, en su equivalencia en dólares, el más alto del continente latinoamericano. Ahora cayó al noveno puesto, debajo entre otros de Brasil, Bolivia, Paraguay. Según la FAO, entonces, el hambre en el país era casi inexistente. Ahora, han vuelto a aparecer manifestaciones muy fuertes y rápidas de hambre, comprobado empíricamente en el desborde que confrontan los comedores comunitarios –así como los comederos y merenderos- que dependen de organizaciones sociales, escuelas barriales y diversas iglesias. El proceso inflacionario (de más del 40 por ciento anual) es tan devastador como la recesión. Se calcula que el PIB va a caer 2.5 por ciento con respecto al año pasado. Lo que influye directamente en la pérdida de la capacidad económica de la gente, en particular de los sectores más desfavorecidos.
APU: ¿Cómo repercute esa situación en lo social, en la salud?
DG: En todas las áreas del Estado hay una disminución de los recursos presupuestarios. En Salud, el presupuesto que habíamos proyectado para el 2016 era del 2.3 por ciento del presupuesto general de la República. Lo redujeron al 1.9 en 2017 y 2018. Y proyectan disminuirlo al 1.36 para el 2019. Es decir, en tres años, lo redujeron casi a la mitad. Lo mismo pasa con Educación, Ciencia y Tecnología, que pasó del 1.5 del presupuesto general en el 2015 a 1.2 en la actualidad.
Algunos ejemplos del impacto de ese desmantelamiento en la salud pública: una reducción dramática del Programa Nacional de Vacunas, que incluía 19 gratuitas y obligatoriasdurante el gobierno anterior. Lo que afecta esencialmente a niñas y niños, pero también a personas mayores y mujeres embarazadas. Otro ejemplo: el golpe contra el Programa Nacional HIV/SIDA, que hasta el 2015 aseguraba la atención a 67 mil personas de los 130 mil enfermos. Con el actual recorte, el año que viene, serán entre 15 y 20 mil personas afectadas menos que van a recibir el tratamiento adecuado. Incluso se dio la renuncia del director de dicho Programa, argumentado que no puede aceptar una situación donde se van a morir 15 mil personas por falta de atención. Además, adicionalmente, la discontinuidad radical del Plan Qunita, de acompañamiento a las madres provenientes de los sectores más desfavorables, que aseguraba una atención plena durante el embarazo y una maternidad segura.
APU: Sin embargo, el gobierno afirma que varios de los programas de salud y sociales, propios de la época kirchnerista, siguen vigentes…
DG: Teóricamente nada desaparece. Pero se le van restringiendo significativamente los presupuestos. Y, en muchos casos, como por ejemplo el Programa Progresar -apoyo a jóvenes estudiantes- o la Asignación para Hijo o Embarazo, se introducen nuevas exigencias administrativas, nuevos formularios y controles, que los convierten en procedimientos inaccesibles para mucha gente, especialmente la más carente. Si bien hay algunos programas de contención que formalmente continúan, se ven debilitados enormemente por la pérdida real del poder de compra, la inflación galopante y el desquicio de la política monetaria. Si en abril un dólar norteamericano valía 20 pesos, en la actualidad el dólar ha superado los 40 pesos. Un proceso descontrolado de profundo impacto popular dado el aumento de los precios que no se corresponde ni remotamente con los ajustes salariales, a veces inexistentes y en otros casos de entre 15 y 20 por ciento. Todo esto multiplicado por las nuevas exigencias antisociales impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el nuevo crédito que acaba de otorgar a Macri.
P: ¿Cómo comprender este ejercicio político: son errores de gestión o responden a un proyecto global?
R: No se trata de errores de gestión -que, por otra parte, existen y en abundancia-, sino el resultado de una expresión del pensamiento neoliberal. Algunas de las principales personalidades del actual gobierno, como el vicejefe del Gabinete, Mario Quintana, o la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, así como Horacio Rodríguez Larreta, actual jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, publicaron ya en 1998, Domando el Elefante Blanco. Pasos para construir un Estado que funcione. Definen allí, claramente, una suerte de ideario para “domar” al Estado, es decir, terminar con los mitos de un Estado responsable de tareas esenciales como salud, educación, cultura, deporte, ciencia y tecnología. Apuestan a un Estado muy chiquito, a la privatización de prácticamente todo, incluyendo las fuerzas armadas, la seguridad, justicia, cárceles, así como muchas actividades educativas, sociales, culturales.
Para ello, además, implementan dos mecanismos maquiavélicos. El primero, de transferir a las provincias -muchas de ellas, tremendamente empobrecidas y endeudadas- responsabilidades para aplicar algunos programas sociales que antes estaban en las manos del Estado nacional. El segundo, es la no utilización de una parte importante de las partidas presupuestarias asignadas en lo social, a pesar de las grandes necesidades de la gente. En particular, partidas para la prevención y promoción de la salud. Con resultados dramáticos. En el caso de la prevención del dengue, se reduce el uso de los montos asignados, al mismo tiempo que la epidemia se dispara con más de 74 mil casos en 2018. Luego de 18 años de casi desaparecido, vuelve a circular el virus del sarampión. En lo profiláctico de enfermedades sexualmente transmisibles, durante nuestra gestión pasada, asegurábamos la distribución social de 75 millones de preservativos. Ahora lo redujeron a un 10 por ciento, al mismo tiempo que la sífilis aumentó de 3.800 a 11.700 casos y el SIDA registra 6.500 nuevos casos anuales. Esta política de achicamiento produce desastres.
APU: ¿Se puede hablar de una salud en crisis?
R: Sin duda alguna. Con una proactividad directa del modelo y de las autoridades para que no funcione el hospital público. Para desalentar al sector, congelando aumentos salariales (casi un tercio de pérdida del valor salarial en 2018). Derivando responsabilidades a provincias en quiebra y subempleando los fondos presupuestados.
APU: ¿Qué hacen las autoridades con esa parte de los fondos presupuestados que no ejecutan en los programas y planes previstos?
R: Sacrifican aceleradamente el sistema de salud –y otros sectores sociales y educativos- para pagar la deuda, fundamentalmente la externa. Al mismo tiempo, se autoriza a los productores que exportan -esencialmente granos, soja, carne- a no ingresar sus ganancias en el sistema. Es decir, reducción brutal de lo social para pagar la deuda, fundamentalmente la externa, al mismo tiempo que se autoriza la fuga de capitales que ganan los exportadores. Se calcula que en lo que va de la gestión Macri hay 80 mil millones de dólares que se fugaron, sea a paraísos fiscales o a los colchones. Cifra impresionante que desapareció del sistema formal, sin control ni sanción alguna.
APU: Radiografía de una realidad de parálisis social…
R: Sin duda, una realidad dramática. Pero que no nos lleva a la desmovilización ni a la pérdida de nuestras certezas. El 4 de octubre pasado se realizó, por ejemplo, una multitudinaria marcha nacional del sector de la salud contra el gobierno. Son numerosas las organizaciones sociales implantadas en el territorio que realizan un trabajo diario sobre el tema. En nuestro caso, hemos conformado un Frente Ciudadano por la Salud, y la Comisión de Salud de la Fundación Patria (que es presidida por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner). Nucleamos unas 25 mil personas interconectadas en una base de datos, de las cuales 5 a 6 mil bien activas y con un núcleo de unos mil militantes sanitarios. Nos movilizamos y expandimos la organización no solo para denunciar y crear conciencia sobre las brutalidades de la política oficial actual sino también para prepararnos para un proceso que va a ser muy duro, en condiciones desfavorables, en la perspectiva de delinear una política nacional y popular de salud para el futuro.
Crisis actual y corrupción precedente
Según el gobierno de Mauricio Macri, la “pesada herencia”, es decir la corrupción del gobierno anterior, es la única causa de la actual crisis argentina. Usted fue alto funcionario, viceministro y ministro, durante varios años. ¿Qué piensa del argumento esbozado por el actual gobierno?, preguntamos a Daniel Gollán.
“Durante todos mis años en el Ministerio de Salud”, responde el exministro de Salud, “puedo asegurar que nunca tuve que enfrentarme con nadie que viniera a proponerme ninguna actividad irregular. Cuando hablo en primera persona no quiero ser autorreferencial. Compartí el Gabinete de gobierno con un montón de gente que hoy vive en la misma casa que antes, que no aumentó ni un peso su patrimonio previo. No puedo descartar algún acto de corrupción en una administración pública muy grande, y esos casos deben ser investigados y penados si se comprueban fehacientemente. Yo mismo fui acusado en una causa de eventuales sobreprecios del Plan Qunita, uno de los más exitosos de la salud en la gestión pasada. Pero no hay ni una sola prueba de hecho irregular alguno. Solo se me imputa por haber firmado la ejecución del programa, que significaba compras de materiales, todas debidamente probadas y avaladas por una serie de firmas de distintos niveles de funcionarios que controlaban y certificaban. No dudo que dentro de un tiempo seremos absueltos de esa acusación totalmente inventada y sin base jurídica alguna. Uno se entera de un juicio en su contra, cuando lo llaman a declarar, pero no antes. Sin derecho de consultar los expedientes. Sin embargo, durante todo el tiempo del proceso jurídico en marcha, aprovechan para denigrar mediáticamente nuestro nombre.
”Constato que en Argentina y en otros países de América Latina se hace un uso claramente político del tema/acusación de la corrupción. Un grado de utilización altísima. Con el componente mediático complementario -los grandes monopolios, por ejemplo, en Argentina- que lo aprovechan para desprestigiar a los gobiernos precedentes. Sin duda, se usa la bandera de la corrupción como arma de persecución política contra los gobernantes de procesos que intentaron ampliar derechos y promovieron un desarrollo autónomo de sus países.
”Y atrás de este manejo, se esconden manejos estructurales, como la fuga masiva de capitales de miles de millones de dólares. ¡Esa es la verdadera corrupción, sistémica, promovida por el actual modelo neoliberal, aceptada como norma por la comunidad internacional y que se refuerza en todo el continente!”.
(Foto: Sergio Ferrari)

Solá y Facundo Moyano: "Tenemos que ir a unas PASO con todos adentro"

Fuente: Agencia Paco Urondo

Junto a los ex massistas Arroyo, Asencio y Taboada lanzaron el interbloque Red x Argentina, que además incluirá a Leonardo Grosso, Victoria Donda, Araceli Ferreyra y Lucia De Ponti. Proponen un acercamiento al peronismo kirchnerista. 


Se confirmó la noticia que era un rumor fuerte en los últimos días. Esto es: el alejamiento de Felipe Solá y Facundo Moyano del Frente Renovador, la fuerza que conduce Sergio Massa. Los dos legisladores sumaron a otros ex miembros del FR, como Daniel Arroyo, Fernando Asencio y Jorge Taboada, y pasarán a integrar el interbloque junto a Leonardo Grosso, Victoria Donda, Araceli Ferreyra y Lucia De Ponti.
Hoy, los 9 legisladores brindaron una conferencia de prensa donde lanzaron el interbloque "Red x Argentina". Se mostraron muy críticos del Gobierno de Mauricio Macri y pidieron trabajar "para la unión de toda la oposición. El que no lo haga es funcional a que haya 4 años más de Cambiemos", aseguraron en una clara referencia a Sergio Massa. Además, volvieron a pedir unas PASO para definir los candidatos de 2019: "Que incluya a todos los sectores, que no se quede afuera nadie. El que gana, conduce, el que pierde acompaña", resumieron. 
Desde hace un tiempo, se venían acentuando las diferencias entre Solá, Moyano y Massa. De hecho, en un libro de reciente publicación, Solá aseguró que ese vínculo estaba muy degastado ya durante las elecciones de 2017. Solá, Moyano y Arroyo han dicho públicamente que quieren participar de un frente que incluya a todos los sectores del peronismo, incluido el kirchnerismo. Sin embargo, Massa insiste con una tercera vía, que excluya al macrismo y al cristinismo.   
Hace unas semanas, esas diferencias se hicieron públicas en un intercambio picante de tuits entre Solá, Moyano y Graciela Camaño, que sigue cerca de Massa. En principio, el ex gobernador bonaerense pidió tomar lección de lo ocurrido en Brasil: "Para evitar que se repita una situación como la de Bolsonaro, es necesario que la oposición se una en una gran frente con todos", tuiteó. 
Por su parte, Camaño aseguró que "Brasil demuestra que la sociedad no quiere mirar para atrás", en relación a la derrota del Partido de los Trabajadores. La legisladora coincide con Massa en la necesidad de construir una alternativa que vaya más allá del oficialismo y de los sectores kirchneristas. Al intercambio se sumó Facundo Moyano: "El Frente Renovador tiene que aprender de sus derrotas en 2015 y 2017", agregó. 
Las diferencias de Moyano con Massa también tiene que ver con la alianza de última hora del ex intendente de Tigre con Juan Urtubey, gobernador de Salta. "Urtubey parece el Jefe de Gabinete de Cambiemos", ironizó Facundo. Toda la familia Moyano suele descargar críticas filosas contra el salteño. "Queremos a Massa en el peronismo, pero el límite es Urtubey, él representa a la oligarquía", aseguró por su parte Pablo Moyano.